Penúltimo sábado de septiembre y amanece con un buen sol, tengo ganas de airiños galegos, así que arrancamos.

Como no tengo nada concretado y las distancias pueden ser interesantes, voy a apremiar mi salida, haciendo buena parte de autopista. Eso sí evitaremos la Y, que destroza las gomas.

Cruzo el puente de Todos Los Santos y ya estamos en Galicia. Al fondo se ven nubes negra, a ver lo que me depara la suerte.

Llego a Ferreira y tengo que buscar un sitio a cobijo para poder ponerme el traje de agua completo, no pinta bien la cosa.

Es infalible, te pones el traje y dejan de caer gotas. No obstante, lo aguanto hasta llegar a mi primer destino

Faro Estaca de Bares - Ruinas Loran da Estaca de Bares

Desde O Barqueiro, tomo una carretera estrella que me lleva dirección a la Villa de Bares, un poco más adelante giro a la izquierda para acercarme hasta el faro.

Primeramente me encuentro con dos bancos mirando al mar y sus acantilados donde me paro a respirar un poco el aire del mar y disfrutar del sitio, que ahora mismo está sólo para mí.

Sigo un poco más adelante y llego al aparcamiento del Faro, pero antes, me voy un poco más allá para visitar unas ruinas que aparecen un poco más abajo.

Son los restos de una antigua base militar estadounidense que fue usada durante la Segunda Guerra Mundial.

Como es de esperar está toda destrozada, pero bueno estos sitios de día y con buen tiempo son chulos de ver, porque de noche debe de dar algo de cague….

Aparco al lado de otra moto, en una zona que debían ser los antiguos garajes, por los resto de las puertas de suelo a techo. Y tras quitarme el traje de agua aparece el dueño de la otra moto.

Un americano que lleva varios meses por España, conociendo, visitando y rodando por nuestras costas y montes. Me comenta que piensa hacer noche en estas instalaciones, pues está bien abrigado de los vientos y la posible lluvia. No es mala idea, pero a mi no me cogen en una de éstas.

Tras visitar un poco las ruinas, busco un sitio apropiado para disfrutar de mi comida viendo el entorno y nuestro Cantábrico.

Luego me acerco al Faro para hacer otras pocas fotos de sus acantilados y veo como su bombilla está girando sin parar, hasta que cuando oscurezca se vuelva a encender.

Café en Viveiro y vuelta hasta Luarca

Voy poco a poco buscando el camino de vuelta y hago una pequeña parada en la playa de Viveiro para tomarme un cafetito al lado del mar. Luego continúo por toda la costa hasta llegar a la A-8, la cual tomo para acercarme otro poco.

Me salgo en la entrada este de Luarca para ver una fortificación que aquí hay, más exactamente en Barcia y que se trata del Cementerio Moro de Barcia, de la Guerra Civil Española.

Tengo que aparcar la moto dentro del prao del arcén pues no hay otra manera segura de dejarla. Cruzo la carretera y me acerco a ver esta edificación de poca altura y con una entrada con árco de herrería, típico musulmán. Tiene 4 torres en sus esquinas y un muro de menos de 2 metros que lo encierra. Además cuenta con un pequeño cartel explicativo donde se puede ver una frase que he puesto en el apartado A mencionar.

Luarca - Vega de Anzo

Vuelvo de nuevo por la A-8 hasta la salida de Pravia y bordeando el Nalón llego a la Nacional 634 que me lleva dirección Oviedo.

No obstante en Vega de Anzo, me detengo en su área recreativa, para conocerla y además terminar uno de los trozos de empanada que me sobraron en la comida. Los kilómetros empiezan a pesar y el descanso es bienvenido.

Lo que queda está chupado, así que a preparar la siguiente escapada.

A mencionar

«Quien no conoce su historia está condenado a repetir sus errores» Paul Preston.

Ésta es la frase que aparece en la placa que muestra el cementerio moro de Barcia, cerca de Luarca.

Un sitio que suele pasar desapercibido por los que pasamos por esa carretera. Hoy que iba sólo, metí la moto donde pude y pasé a verlo.

Categorías: Rutas

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